martes, septiembre 11, 2007

- ¿cuánto tiempo te van a dejar ahí dentro, doudou?
- se supone que ya he terminado así es que no sé si esperan a que me deje matar por esa cinta de correr o qué cojones están esperando.
- no te imagino haciendo deporte, amor.
- no hago deporte, no es ese el concepto. genero preocupación. cuando subo hasta el nivel 8 y empiezo a correr con mis raquíticos pulmones, las pulsaciones se me disparan y la máquina se enciende para decirme: reduzca, reduzca, porque puedo morirme, ¿entiendes?, eso es lo más tierno que me pasa al día.
- eres patética, doudou.
- sí, es lo que hay cuando ningún ser humano se preocupa de tu existencia.
- yo me preocupo...danielita.
- tú eres una de mis zorras favoritas, mimi, pero no eres humana ni de coña.
- ...
- ¿mimi?
- sí, bueno, ¿quieres que te lo cuente?
- claro, por favor, cuéntame lo que sea.
- lo que sea no, doudou. no seas tan bruja que estás muy sola. el caso es que estoy en esa convención de relaciones públicas en palermo, con todos esos estirados hijosdeputa que darían un huevo y parte del otro por estar en mi puesto. entonces, uno de esos se me acerca y se presenta como jean paolo. es un tío de estos italianos con una nariz de escándalo y bronceado al máximo. y es uno de los nuestros en general, buena presencia, buenos dientes, todo sonrisas, perfecto automarketing, uno de los nuestros, ¿comprendes? encantador.
- comprendo.
- el caso es que estamos en el cóctel del hotel, aburriéndonos a tope, hablando de estrategias de mercado y ese montón de mierda de mi trabajo, y jean paolo no me quita los ojos de encima...
- por supuesto que no.
- que te jodan, dani, déjame seguir. al cabo de dos horas de cóctel estoy tan jodida de la cabeza que me tengo que meter una raya histórica para salir del trance. y, ¿quién está en la puerta del baño esperándome?
- jean paolo.
- exacto. así es que le digo: amor, estoy realmente cansada de escuchar a estos vendedores de tres al cuarto, ¿no te apetece tomarte una copa en mi habitación?
- ¿no le dirías eso?
- claro que le dije eso.
- qué huevos tienes, y yo soy la patética...
- que te calles de una vez, dani, que ahora llega lo bueno. subimos a mi habitación y empezamos a enrollarnos. todo muy de película, el tío es muy animal y me quita la ropa con los dientes.
- uy, me encanta eso...
- sí, sí, es genial. y el caso, lo fuerte, (joder doudou, estoy inlove) es que el tío me coge al vuelo como si yo fuera una muñeca y me estrella contra la pared y me tiene así follando como 5 minutos.
- ...
- ¡5 minutos, doudou! esa postura durante 5 putos minutos. ¿tú sabes cuántos tíos aguantan esa postura más de 30 segundos?
- vale, es un tío fuerte, sí. tú estás muy delgada pero sí, el tío es fuerte y un campeón. ¿dónde llegamos con esto?
- llegamos a mi teoría. mi teoría es que si un tío te hace eso tan sexy de cogerte y follarte contra una pared y, además, ese tío consigue que disfrutes en esa puta incómoda postura, pues no te queda otra que quedarte colgada con el tío para el resto de tu vida.
- ¿de qué coño hablas?
- es una cosa muy animal, dani. llevas mucho encerrada, me temo. lo que digo es que hay que buscar tíos que te doblen el tamaño para que puedan cogerte y follarte a lo animal contra una pared. que no me enrollo con un tío flaco, ni pequeño en lo que me queda de vida...eso es lo que digo. y que tú deberías hacer lo mismo.
- eres una nazi, mimi. ¿esa es tu teoría?
- vale, dani, ma poule, imagínate la polla de un chino.
- ¿por qué coño iba a hacer eso? joder, mimi...
- ¿lo ves? tú también eres una nazi. vas por ahí con ese rollo de que a ti lo que te gusta es el alma de las personas, pero eres exactamente la misma mierda que todos los demás. ¿pollas chinas? no, por favor.
- ¿cuándo he hablado yo del alma de los cojones, mimi? lo único que digo es que esas mierdas de clasificaciones que tú haces, que si gana menos de tanto al año, o que si pesa menos de 70 kilos, o que si ha combinado que te cagas de mal la corbata con los calcetines,... pues todas esas mierdas, a mí como que me dan lo mismo.
- no te dan lo mismo, hipócrita. lo que pasa es que como una vez te acostaste con un hippy (del que no recuerdas su nombre, te recuerdo), crees que puedes ir por ahí dando lecciones de lo poco que te importan a ti las cosas que a lo demás, joder, nos irritan.
- no es que no recuerde su nombre...
- y, ¿cómo se llamaba, querida?
- es que nunca me lo dijo.

7 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Ya has vuelto, mi reina del rock, y en tu linea más pura, tú ya sabes lo que opino de los micro-p: muy bien para los ositos de peluche, pero ni pa ti ni pa mi. Ea! a segir, que esto se pone interesante, tú eres mi serie de las 8(y te haría unas cuantas rimas pero no quiero ser pesada....)muchos besos

4:11 p. m.  
Blogger dani maggio said...

yo...con mi alma y con mi sangre (princesa)

5:17 p. m.  
Blogger Lansky said...

No sé, no lo entiendo bien. Yo siempre me las follo así la primera vez. Además tienes el apoyo de la pared, si fuera en vilo...todavía. Aunque quiza por eso me encantan las tías pequeñajas, las miniaturas de bombonazos.

Un beso, dani

7:50 a. m.  
Blogger dani maggio said...

hola lansky, guapo. es una postura muy sexy, pero no sé...
qué cortecito verte por aquí.

besos

11:30 a. m.  
Blogger Lansky said...

No me estraña tu corte: eres una cochinaza, tal como sospechaba. Me alegro.

1:00 p. m.  
Blogger Lansky said...

Por cierto que niña más iintrigantemente bonita.

1:01 p. m.  
Blogger dani maggio said...

sí que es bonita. mi sangre y debilidad, esa niña.

1:24 p. m.  

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